Antes de empezar con este escrito, tengo que avisar como es debido de que este post no es un cuadrado con parrafos cualquiera, y que ni mucho menos trata de lo que prometi hablar en mi post, aunque seguramente se podría hacer una película muy conmovedora de ello.
Es muy probable que haya gente que no entienda el porqué tengo ganas de escribir sobre esta historia, respuesta que revelaré al final de la misma.
El día 12 de agosto mi padre se encontraba mal, le dolia el pecho, tambien el brazo izquierdo y como comprendereis no pintaba muy bien la cosa, ya que tambien tenía angustia. Dolencias típicas de un infarto de miocardio. Convencí a mi madre y a mi padre de ir al hospital y voilá... los medicos nos dijeron muy amablemente que el electrocardiograma salió perfecto y que seguramente fuese un estado de ansiedad. Mi padre respondió a eso: "¿Qué posibilidades hay de que sea algo peor?". Los médicos casi al unisono respondieron: "Existe un 90 % de posibilidades que sea de ansiedad y un 10 % de lo otro, del corazón, pero que por protocolo le tendríamos que hacer un analisis de enzimas del corazón, pero que seguramente no seria nada" (esos analisis consisten en hacer dos analisis, uno en el acto y otro a las 6 horas). A mi padre le dieron un papel para que firmara y asi renunciar a los analisis. Claro que... a las 2 de la mañana y diciendole los medicos eso, quien no lo firma. Yo insisti, pero esa vez falle.
Justo 1 semana después, este domingo 19, sufrió un infarto. El hombre no durmió por la noche, le dolía terriblemente el pecho y decidió irse al hospital, pero eso si... sin antes hacer una gesta. Bajar por las escaleras de la finca para no hacer mucho ruido (6 pisos), ir andando al hospital (5 manzanas) y por supuesto solo.
En ese momento yo me encontraba en Navaluenga (un pueblo de Avila) con mi novia y su familia. Bajamos a Madrid en un abrir y cerrar de ojos teniendo en la cabeza el porqué no me hizo caso aquella noche con los malditos analisis.
Tuvimos que esperar al día siguiente para conocer el alcance la la lesion coronaria.
Los medicos tenían que hacer un cateterismo desde la ingle para observar que arterias estaban dañadas. El primer informe no era esperanzador. Tres arterias dañadas, las más importantes, con un 95 % de obstrucción. Estaba muy crítico. Procedieron a quitarle la grasa de la que le habia producido el infarto, la coronaria derecha, cuyo grosor es de 10 mm, y a ponerle un muelle para que circulase la sangre (Angiplastia). Lo hicieron con éxito y tardaron unos 20 minutos.
Los médicos muy alegres, nos explicaron que lo mas complicado habia pasado. ¿Adivinais? ...No era cierto.
Al dia siguiente nos explicaron, que las otras dos arterias eran muy finas, como un hilo, y que la más complicada era la coronaria izquierda, cuyo grosor es de 1,3 mm, ya que no la podían dilatar mucho porque existia riesgo de rotura. No nos lo pusieron bien, porque nos dijeron que no sabían como atajar el problema y que si le abrian, seguramente fallecia. Mi prima entró con mi padre al quirofano, ya que es enfermera y el médico le dijo literalmente antes de empezar la operación: "Reza lo que sepas". Yo me fui a dar una vuelta porque preferia estar solo, con mis pensamientos.
Despues de 2 horas de tensión os ahorro las tensiones humanas que tuvimos mi familia y yo, y paso directamente a decir que mi madre apareció por las escaleras interiores del hospital llorando y detrás mi tia. Lloraban de felicidad, mi padre se habia salvado. Ahora mismo me entran ganas de llorar al recordar esa imagen, la cual nunca se me olvidará, ya que ha sido uno de los momentos más imporantes de mi vida.
Ahora, en este día crítico mi padre esta estable en la UCC (Unidad de Cuidados Cardiacos), mi madre esta desplomada hablando de lo que podría haber pasado con amigos y familiares por telefono y yo estoy terminado de escribir este post lleno de esperanza. El porqué que prometí revelar al final es que esto sirva, para que la gente que tenga alguna duda en su salud que acuda al medico, que no espere. Para que los hijos ayuden a sus padres a elegir lo correcto en situaciones limite y para que los padres hagan caso de sus hijos de vez en cuando.
Y es que aunque suene a tópico,el dia del infarto pense que mi padre era muy buena persona y que no se merecía esto, ahora que ha sobrevivido, se que por ser tan buena persona ha salido de esta, y que por 1,3 mm de grosor...mejor dicho...de suerte, vive.
Gracias a todas las personas que formana el equipo que atendió en el dia de hoy a mi padre, las cuales no entendieron cómo pudo vivir durante una semana con esas tres arterias, les estaremos eternamente agradecidos.
(terminé este escrito a las 23:59 del dia 21 de agosto de 2007, fecha para recordar)